July 8th, 2008 — actualidad, animales, cosas-mías
Con la fiesta grande de Pamplona tengo un problema: me atrae y me horroriza, me causa espanto y devoción. Es como enamorarse de un mal hombre cuya mezquindad te hace daño, pero produce una irrestible atracción hacia sí. A mí eso no me pasa, ¡gracias a Ganesha!, pero con los sanfermines sí.
De toda la vida, además. Soy antitaurina absolutamente, y siempre lo he sido. Creo que las corridas de toros son repugnantes muestras de crueldad, espectáculos execrables que no veo el momento en que se prohíban. Eso implicaría sin duda que los sanfermines me parecieran también y enteramente algo indeseable.
No es así, sin embargo, o no totalmente. Es cierto que unos animales que se asustan porque hay dos pastores detrás con unos palos, y que se echan a correr sin poder evitarlo, no son peligrosos en absoluto, si uno no se empeña en que lo sean. Es verdad que no es agradable pensar en que los toros corren por las calles porque tienen miedo y quieren protegerse de toda esa turba que les grita y les golpea. Y por supuesto es horrible que esos pobres bichos acaben su vida siendo torturados en público mientras un montón de personas sin escrúpulos jalean a los asesinos.
Pero me gusta el rollo pamplonica, todo eso de los cánticos, los chupinazos, etc. No lo puedo evitar, lo confieso, es así.
De hecho, esta mañana he oído la retransmisión del encierro mientras venía al trabajo, y a poco suelto una lágrima cuando he oído a los mozos cantarle a San Fermín. ¿Tendré una pamplonesa dentro? ¿O lo que tengo es una guiri?
July 7th, 2008 — cosas-mías, deportes
Ayer decidimos salir a comer fuera: fuimos a un restaurante ruso en la calle Yeseros, al lado del viaducto de Bailén. Lo pasamos bien y nos gustó el sitio y la comida, así que llenos de buen humor fuimos a la plaza de Oriente a tomar algo, en una de cuyas terrazas han instalado chorritos de vapor de agua, lo que hace la estancia allí algo verdaderamente delicioso. Después paseamos por Arenal, ahora peatonal, por la plaza Mayor y por la carrera de San Jerónimo. Allí decidimos parar y entrar en la Fontana de Oro para tomar algo y refrescarnos.
Dentro nos esperaba Rafa Nadal en una pantalla de televisión enorme. Su partido contra Federer se encontraba en esos momentos en el emocionante tercer set que el suizo logró ganar, para luego remontar completamente.
Llevábamos ya un buen rato viendo el partido, cuando se puso a llover en Londres. Ante la suspensión del juego, decidimos irnos a otro lado, ¡qué se va a hacer! Nunca se sabe qué pasará con la lluvia londinense: como viene, se va, ¿pero cuándo?
Así que fuimos a “Las Bravas” a tomar una tortilla con salsa, y luego a “El Abuelo” a tomar un par de raciones de gambas acompañadas de unas cañas de cerveza. Salíamos de allí en dirección hacia nuestra casa, cuando en un bar cercano vemos que el partido está terminando, y Rafael Nadal tenía una match ball. Le costó, pero consiguió el trofeo de Wimbledon.
Qué grandes jugadores, los dos. Qué partidazo.
Y con eso sí que nos fuimos ya hacia casa. Hicimos bromas sobre Rajoy: “verás como mañana dice que él es como Nadal, que le ha costado hacerse con el partido, pero al final ha obtenido lo que quería”, y sobre Zapatero: “Seguro que dice que juega así de bien al tenis porque España es un país cada día mejor”. ¿A que son capaces?
July 4th, 2008 — actualidad, política
La ofensiva de Esperanza Aguirre contra la sanidad pública gratuita y de calidad sigue su desolador camino. Ya supe que los siete nuevos hospitales madrileños -gestionados por empresas privadas- quitarán camas a los actuales, lo cual resultará en que hasta 2010 no sólo no habrá más plazas hospitalarias, sino que incluso habrá menos que ahora. Y aún entonces, el incremento previsto sólo es de 317 camas. Hoy me entero de que el Gobierno madrileño va a eliminar una de cada cuatro camas hospitalarias durante parte del verano.
Mi padre murió el 18 de julio de 2002 en el hospital de La Princesa. Agonizó durante tres días, pero hasta el segundo no lo subieron a planta. La primera noche la pasamos él y yo en una sala de observación de urgencias, rodeados de enfermos a quienes nadie atendía, pasando frío -sólo había una manta para los dos, y por supuesto se la coloqué a mi padre-, y prácticamente sin atención sanitaria. Nos sentimos abandonados. Protesté ante los médicos: no podían ayudarnos. “Lo siento,” nos dijeron, “la dirección ha suprimido un tercio de las camas, no hay nada que hacer.”
Entonces aún no éramos conscientes de las dimensiones de la tragedia que se cernía sobre los usuarios de la Sanidad Pública, cosa que al menos de vez en cuando somos todos.
Los ciudadanos afectados debemos resistirnos a este atropello -otro más-, allí donde ocurra. Lo que es yo, y mientras pueda, no contrataré un seguro sanitario privado: acudiré como hasta ahora a la Sanidad Pública, a la que tengo un derecho al que no pienso renunciar. Tendrán que arrancármelo, a mí y a muchos más.
July 3rd, 2008 — televisión
Ayer terminó en La 2 la segunda temporada del programa “Muchachada nui“, con un capítulo tan divertido como los otros doce que lo precedieron. Anuncian de todos modos que dentro de poco comenzarán a rodar los sketches de la tercera temporada, así que los seguidores de Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Carlos Areces y del resto de la muchachada tendremos razón para consolarnos, espero que no dentro de mucho tiempo.
Estos “muchachos”, como dicen ellos, son un puñado de chicos listos y divertidos, algunos de ellos destacados artistas plásticos, con muchas inquietudes y absoluta falta de vergüenza. A partir del formato de programa que crearon los Monty Pythons para su “Monty Pythons’ Flying Circus”, los de “Muchachada” -antes “Hora Chanante”- han sabido crear un programa de humor renovador, inteligente y que funciona, aportando además un toque peculiar. En su programa caben todas las cosas que les interesan (lo que en muchos casos coincide con lo que al público le interesa) y todo lo que creen que es risible, con la visión y las actitudes propias de la generación a la que pertenecen (están en torno a los 30, 30 y pocos).
Una característica de este grupo es su vocabulario: ellos (y los personajes que crean) repiten muchas de las palabras y expresiones que han oído a sus mayores, en muchos casos albaceteños de pueblo. Me he acostumbrado a oír (y a decir) cosas como éstas: viejuno, a cascoporro, conciertaco, la risión, ¡atiende!, regulero, estar gordo como una nutria, gatuno, oler como un perrete chico, el club del pepino, todos los días un plátano, etc.
Creo que de hecho ese lenguaje fue precisamente lo que en principio provocó mi rechazo por la “Hora chanante” y “Muchachada nui”: me parecían una especie de Morancos manchegos. Estaba equivocada, y me alegro de haberme dado cuenta, porque desde el día en que me hicieron gracia me han dado muy buenos momentos, y sé que me los seguirán dando Dios menguante.
Si no los conocéis, acercaros por su web y dadle al player: la sección “Celebrities” es la risión. Vamos, que te partes el ojete, ¿me entiendes o no?
July 2nd, 2008 — actualidad, política
- Vaya, tienes el abdomen inflamado. Vamos a hacer una cosa: te voy a pinchar la tripa a ver si te desinflas, que me hace gracia y me entretiene.
Sádico, ¿verdad? Es como si:
- Vaya, hay crisis. Voy a privatizar los aeropuertos y a dar más créditos blandos -más dinero público- a las empresas constructoras, además de preparar un plan para que la banca, las inmobiliarias y las empresas del sector de la construcción puedan seguir obteniendo los mismos beneficios que hasta ahora.
Sí, es lo mismo.
Es increíble cómo estos gobiernos de sinvergüenzas hacen las cosas: ¿a qué irresponsable se le ocurre tomar estas medidas en estos tiempos, y encima vender la moto de que son “medidas contra la crisis económica”?
Seguir alimentando las fauces insaciables de la banca y de las constructoras españolas es hacer daño a quienes peor vamos a pasarlo en los meses venideros, que tampoco nadábamos en la abundancia hasta ahora: el 90% de los asalariados españoles. Privatizar la gestión de los aeropuertos, por otra parte, con cualquier tipo de mejora o ampliación incluida, con ser más de lo mismo, es aún más grave. No sólo veremos cómo empeoran seriamente las condiciones de nuestro paso por los aeropuertos españoles (más pérdidas de maleta, peor trato aún a los pasajeros, más tiendas todavía), como ya ha ocurrido en Reino Unido y Francia, sino que probablemente los viajes nos resultarán más caros que hasta ahora, porque lo lógico es que se incrementen las tasas aeroportuarias. Servicio peor y más costoso.
En resumen, que si no quieres caldo, toma dos tazas. Ése es el famoso plan que presentó el otro día ZP. ¿Veo que alguien discrepe? Ah, no, nadie. Pues muy bien.
July 1st, 2008 — actualidad, deportes, política
Además, en realidad no voy a hablar de fútbol, con lo cual los perjuicios son mínimos. No sé si os habéis enterado de que la selección española de fútbol ha ganado la Eurocopa de Austria y Suiza que acaba de terminar. Ayer llegaron los futbolistas con su copa a Madrid, donde los esperaban muchísimas personas en éxtasis, con ganas de celebrar el trofeo, como si lo hubieran ganado ellos. Ya sabéis cómo son estas cosas: siempre es así, en todas partes del mundo. En fin: los jugadores hicieron bromas, dedicaron la copa al respetable público, mantearon al entrenador, y Manolo Escobar cantó una vetusta canción suya llamada “Que viva España“. Seguro que todo eso fue del agrado de las personas que estaban allí: todos parecían pasárselo muy bien. Bueno: cada uno se divierte como quiere.
Pero a mí me atacó una vez más la melancolía: es evidente que en este país de países hay un grave problema de convivencia entre culturas y nacionalidades.
El Parlamento Vasco acaba de aprobar una resolución para convocar un referéndum con el que consultar a la ciudadanía vasca en qué dirección ir para acabar con el terrorismo local y también si los vascos -y las vascas- están dispuestos a intentar la independencia del resto de España. A mí no me parece grave. De hecho, me parece bien: ojalá todos los gobiernos, incluido el vasco en otros menesteres, nos preguntasen a los votantes qué nos parece esto o lo otro, antes de hacer nada. Pues bien: el Gobierno de Madrid y el partido más votado tras el PSOE están de acuerdo en que no puede ser eso, de ninguna de las maneras. No hay nada que hacer: es no y no, y punto.
Y así siempre, constantemente.
Luego tenemos el otro sentido de la guerra: por ejemplo, si en Euskadi ibas durante la Eurocopa con la selección española más te valía ir a celebrarlo en tu casa o en las calles de Ermua, donde sí ha habido jolgorio popular, porque en general no está bien visto que te pasees por las calles de muchos municipios vascos con una bandera española. Y a otros niveles también hay forcejeo, como es lógico, desde Euskadi hacia Madrid. Lo que pasa es que el Gobierno central es mucho más poderoso.
En Madrid pasa lo mismo, pero al revés. Ayer, por ejemplo, Sergio Ramos llevaba una bandera de Andalucía sobre los hombros (no la de España), y Villa una bandera asturiana (no la española). Si hubiera querido, tal vez sí, ¿habría podido Xabi Alonso llevar una ikurriña? ¿O Puyol una senyera? Creo que no.
¿Por qué?
Porque ayer estos chicos eran españoles, no catalanes o vascos. Son nacionalismos excluyentes: o se es catalanista, galleguista, abertzale, o se es españolista. Mi opción personal es no ser nacionalista en absoluto, pero, ¿no es evidente que este conflicto entre nacionalismos es problemático y preocupante?
Adenda: He procurado sortear este festival de idioteces que ha sido la retransmisión de la final y de la llegada de la selección a Madrid, en el que tantas chorradas he tenido que escuchar en los diversos canales que han cubierto la fazaña, inventándome una competición, a ver quién decía la bobada mayor o la salvajada más desagradable. Pues bien: tenemos un ganador. Se trata de María Escario, que ayer hablaba en directo para TVE con un comentarista, reportero o similar, que contaba que no sólo había madrileños en las calles, “también hay colombianos, ecuatorianos, peruanos, gente de todas las nacionalidades que viven en Madrid”. Ojo a la pregunta inmediata de Escario: “Por cierto, ¿has echado en falta algo del bolsillo?” No tengo palabras.
June 30th, 2008 — actualidad, deportes
A Zapatero se le ha ido la pinza. Al ser interrogado ayer por el reportero de Cuatro acerca de qué le parecía la selección española, va el tío y contesta que encuentra que es un espléndido equipo, y “reflejo de cómo es ahora la sociedad española en general”.
Increíble, qué descaro. ¿Seremos tan imbéciles como él cree o el imbécil es él? Misterio.
June 30th, 2008 — actualidad, deportes
Esta mañana venía yo a la oficina sin tener verdadera conciencia de lo que pocas horas antes había ocurrido por aquí. Alguna vez os he dicho que trabajo en el Paseo de la Castellana, al lado de la plaza de Colón (ésa que en la Cuatro se han empeñado en llamar ahora “plaza roja”, sin tener en cuenta que en Madrid ya hay una plaza Roja, la de la estación de Atocha). Pues bien: la jauría de bestiajos que ha andado esta noche por aquí ha dejado esto como si hubiera habido una epidemia masiva de gastroenteritis aguda con episodios de delirios agresivos. He sentido náuseas al recorrer los cien metros que separan la parada de autobús en la que me bajo y la puerta de la oficina. Además de contemplar cómo el suelo estaba aún más sucio de lo habitual, cosa que ya me da bastante asco, he tenido que someter a mi nariz a todo tipo de hedores repugnantes: esta calle ha sido durante las últimas horas una especie de urinario gigante.
Respecto a estas tarde y noche, me temo lo peor: a pesar de los esfuerzos de los (mal pagados) barrenderos, no es posible que se limpie toda esta inmundicia a tiempo de que vuelvan otra vez las hordas de meones forofos a hacer de las suyas por aquí. Así que mañana procuraré esquivar el olor. Ya sabéis: el olor de multitudes.
Ahora sé de qué hablan los que emplean esta expresión en la tele: no es, como creíamos, un gazapo, qué va. Es una forma la mar de adecuada de explicar qué se van a encontrar los futbolistas de la selección esta tarde: tufo a pis, vomitonas y sudor.
Qué manera de celebrar las cosas tan desmesurada y antihigiénica. Qué asco, en serio.
June 27th, 2008 — actualidad, deportes, política
Todos quieren sacar algo del espléndido fútbol de la selección española, y de su pase a la final de la Eurocopa.
Zapatero y su Gobierno no tienen que hablar de la crisis por lo menos hasta el lunes, y para entonces el presidente ya estará fuera de España. Negocio redondo.
Especulanza Aguirre, por su parte, ha decidido contraprogramar a su odiado Gallardón y a su detestada cadena televisiva “Cuatro”, abriendo las puertas del -privatizado por ella- Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, a ver si por ahí saca alguna simpatía, que últimamente se le está viendo mucho el plumero.
La Casa Real aprovecha como suele para caer bien a los seguidores de la selección. Ayer un reportero de Cuatro le dijo al Príncipe, acerca de las carantoñas que se daba el Heredero con su señora para celebrar los goles españoles: “Qué humano todo, ¿no?” ¡En serio! ¡Lo dijo!
Y luego están los nacionalistas no españolistas que ostentosamente presumen de no ir con España. Pues mira qué bien.
Y los que presumen de ir con España, como Rajoy, para crecer en españolismo. Qué bochorno.
Bué. A mí plin, todos estos. Yo voy con España, así que espero que la selección gane el domingo a la alemana. Pero no me voy a pintar la cara ni voy a sacar banderas a la ventana. Veré el partido en casa, con unas cervezas y la conciencia de que al día siguiente hay que levantarse para ir a currar, como casi todos los lunes. Y paso de forofos: de los que están a favor, y de los que están en contra. No quiero ni verlos.
Que no es más que un juego, un espectáculo, por favor. Seamos razonables y disfrutemos de la final, vayamos con quienes vayamos, si es que nos gusta el fútbol. Y ya está, y aquí paz y después gloria.
June 27th, 2008 — actualidad, política
La creación del Ministerio de Igualdad me dejó fría: creo que es evidente que España es un país demasiado machista como para que el Gobierno no intervenga activamente para cambiar la situación, pero si todo lo que se le ocurría al Ejecutivo era ampliar la Administración -con altos cargos, que son los caros y los que no sirven para nada-, entonces habría preferido que las cosas siguieran como estaban. Estoy aún a la espera de acontecimientos, pero en los dos meses largos de su existencia este Ministerio sólo me ha dado muestras de que es otra campaña de márketing más de Zapatero.
La ministra Aído, contra quien por otra parte no tengo nada en particular, y que parece una chica despierta y con inquietudes variopintas, me parece sin embargo que tiene también un afán de notoriedad personal que no va a ayudar en absoluto a la causa que -supongo- cree defender.
A veces su originalidad no me disgusta. Aquello de hablar de “miembros y miembras” no me pareció mal, ni desde luego para tanto: ¿a qué viene ponerse así de purista con el castellano, como tantos se pusieron en aquel momento, y no preocuparse en absoluto del maltrato constante que recibe mi idioma por motivos mucho menos virtuosos? Mirad a esta malhablada, por ejemplo, cómo se pone. Estas indignaciones pseudo-académicas me producen náuseas, sobre todo cuando el fondo de la cuestión es tan serio como en este caso. Es cierto que no debería hablarse de “violencia de género”, sino de “violencia machista”, o algo similar, pero, ¿por qué en muchas ocasiones, cuando sale el tema de qué hacer para acabar con los asesinatos de mujeres por sus parejas o ex-parejas, lo que se oye muy frecuentemente es esta birria de discrepancia? Os diré algo: los que se preocupan por estas chorradas, que es lo que son al fin y al cabo, es que forman parte del problema, lo sepan o no.
Volvamos a la ministra de Igualdad: A pesar de lo dicho, hace un par de días cometió un grave error, que además la hace parecer imprudente y desconsiderada. Me refiero a sus declaraciones sobre los vestidos, pañuelos y velos que llevan muchas mujeres musulmanas y algunas mayas. Empezó bien: comenzó asegurando que «no todas las prácticas culturales tienen que ser protegidas y respetadas» y que las «que promuevan la desigualdad de las mujeres deben ser criticadas». Estoy casi de acuerdo, aunque voy más allá: creo que todas las prácticas culturales tienen que ser criticadas, al menos por parte de quienes las conocen. No creo en la institucionalización de nada, y sé que nunca llueve a gusto de todos. Por otra parte, es cierto que hay muchas prácticas culturales detestables y dignas de ser perseguidas: las hay que causan dolor físico y tortura psicológica a personas y animales; las hay que simplemente molestan a mucha gente; y las hay, cómo no, que condenan a muchos seres vivos a una existencia peor de la que tendrían en caso de que cierta “costumbre cultural” no existiera.
Lo que me jode es que Aído se pusiera iconoclasta exclusivamente con las culturas islámica y maya. No seré yo, atea de pro e independiente a más no poder de cualesquiera restricciones externas respecto a mi aspecto físico, quien saque pecho por costumbre ni religión alguna. De eso nada.
Me gusta la crítica, pero puesta a criticar, Aído debería haber comenzado por casa, por lo que mejor conocemos, lo que tenemos más cerca y lo que más nos molesta. Puesta a afear religiones y culturas, ¿por qué no habla también del estatus de las monjas respecto a los sacerdotes en la Iglesia Católica, la mayoritaria en España? ¿Por qué no le parecen graves las obligaciones que tenemos las mujeres occidentales, las españolas también, en lo que respecta a nuestro aspecto físico, y cómo eso influye en la posibilidad de acceder a determinados puestos de trabajo, o cómo eso es en demasiadas ocasiones determinante para que una mujer sea escuchada, respetada y atendida?
Es evidente por qué: Aído se fue a lo facilón, a la propaganda barata y a lo que ella suponía que sería políticamente correcto. También ahí se ha equivocado: le ha caído un chorreo bueno.
Me gustaría que este Ministerio de Igualdad sirviera para algo, lo digo con sinceridad. Pero también os aseguro que lo dudo mucho. Por no hablar de asuntos fundamentales, Aído no habla ni del derecho al aborto libre y gratuito, así que ya me diréis.