Premio al “facha llorón” de la semana

Esta semana, nuestro distinguido galardón ha recaído en este estafermo:

Se llama Alfonso Bullón. Es el rector de la Universidad San Pablo CEU, un quilombo católico fundado por la Asociación Católica de Propagandistas (un contubernio reaccionario creado en los años de la Segunda República ya os podéis imaginar con qué fines).

Pues bien, a este señorito le parece que hay que colocar ¡placas en las cárceles madrileñas! para recordar a los ¡¡presos nacionales!! que presuntamente estuvieron allí durante la Guerra Civil, y se lamenta de que “el bando franquista sea un sector tan olvidado“.

¿Será tonto, desinformado -recuerdo que es un rector universitario-, o simplemente un sinvergüenza sin escrúpulos?

7 comentarios ↓

#1 Sergio on 07.17.08 at 1:44 pm

Un sinverguenza sin escrúpulos,pero no le culpemos a
él sino como un mal menor.Recuérdese que quienes permitieron que esta gente proliferase hoy detenta el poder político en España,con perdón.

#2 Izaam on 07.17.08 at 4:40 pm

Se me ocurre una idea mejor; que dichas placas las pongan sólo en las celdas especialmente diseñadas para torturar, esas de las que nos habla ‘El Solitario’ en su carta. Así nos quedará todo de una hipocresía aún mas acabada, ¿Verdad, Sr. Rector?

Valiente hijo de p^*â

#3 Fétido on 07.19.08 at 1:06 am

La cara es el espejo del alma, dicen.
En este caso aciertan. Un 90% rata, 10% Mr. Bean.

#4 Antonio on 07.19.08 at 7:18 am

Un ejemplar representativo de “nosotros los demócratas”, como gustan de llamarse.

#5 Jean on 07.27.08 at 12:06 am

Estos propagandistas son la repera. Son el hermano pequeño y lento del Opus.

#6 Teo on 10.29.08 at 11:07 am

Si se respeta la libertad de expresión, este hombre puede decir lo que quiera. Igual anda Santiago Carrillo(sospechoso de mucho durante la contienda) escribiendo libros y diciéndo todo lo que le viene a la cabeza; el exdirigente del partido comunista, y recuerdo que el comunismo es una dictadura.

#7 Belén on 11.01.08 at 9:47 pm

Sí, sí, que diga lo que quiera. Y yo también, ¿vale?

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