La semana pasada viajé a la capital de Ucrania, Kiev, y allí me quedé por unos días. Por primera vez desde que inicié esta vida viajera que llevo ahora, no me apetecía pisar la ciudad a la que me dirigía: la “revolución naranja”, los abundantes y famosos neonazis ucranianos, y la afición local por el “humo de los altares” -como diría Machado- no me invitaban a viajar a Kiev con alegría.
La verdad es que regreso con mucha mejor opinión de allí de la que llevé, y la visita a Kiev ha resultado interesante. Es una ciudad rara para los españoles en donde casi todo es diferente a las ciudades de Europa occidental, pero eso también es divertido.
Lo más interesante que hicimos allí fue ir a la ópera (ese día representaron “La dama de picas“, de Tchaikovsky: en la ópera de Kiev cada día programan una ópera o un ballet) y visitar la Labra, un gran recinto lleno de edificios religiosos construidos entre el siglo XI y el XX.
Escribiría algo más sobre la historia de Ucrania y el carácter de los hombres y mujeres de Kiev, pero no puedo: me parece que me he traído una gripe de allí. A lo mejor otro día me animo; de momento simplemente os dejo algunas fotos de la ciudad.





0 comentarios ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
Deja tu comentario